sábado, mayo 16, 2009

Para amanecer "bien" miren la joyita con la que me econtré.
Gracias a mi amigo Fabio  que me pasó el dato, ahora los del consejo municipal, que no tienen nada mejor que hacer, se les ocurrió cambiar (esto es casi un hecho) el nombre del malecón -se nota que están muy ocupados- ahora ya no se llamará Malecón Simón Bolívar sino que están pensando en cambiarle el nombre a ¿adivinen? pues sí...León Febres Cordero ¡qué novedad!

Según publica diario El Universo este sábado, la Comisión de Erección de Monumentos y Denominación de Calles, Plazas y otros lugares públicos del Municipio, sugerirá la modificación atendiendo el pedido de ciudadanos que han enviado cartas al Cabildo realizando la petición.
¿Atendiendo el pedido de ciudadanos? ¿Perdón? A ver, especifiquemos de cuales ciudadanos estamos hablando. Por lógica no será "el pueblo", pues entre comprar una hoja y un lápiz o satisfacer necesidades más importantes, como comida o pasar el tiempo con la familia, obviamente casi todos los guayaquileños eligiran la última. Entonces ya sabes cuales desocupados tienen el tiempo para enviarle sus "pedidos" al Mesías Nebot.

Esto de cambiarle el nombre al Malecón es casi un hecho porque si Nebot lo quiere, Nebot lo tiene, palabra de Dio, Amén.
Ahora cuales son las verdades intenciones que se "esconden" entre estas acciones?
Veamos:
Hace un mes aproximadamente nos llegó un correo a mi pelilargo y a mi de la "Nueva historia jamás contada de Guayaquil" En esa basofia había datos que más que incorrectos, eran un sacrilegio a cualquiera que haya leido un libro de historia diferente al del municipio. Quiero entregar una cita -a manera de adelanto- de lo que será un post dedicado a mi pelilargo, que le encanta la política y ese escrito, tiene mucho de que hablar.

Ese mail tiene obviamente correciones hechas por Juan J. Paz y Miño Cepeda, Doctor en Historia. Individuo de Número de la Academia Nacional de Historia, ¡uno de nuestros mejores historiadores! reconocido internacionalmente y que, como todo individuo pensante, protestó ante la sarta de aberraciones pseudohistoricas dichas en tal escrito.

"Comienza por tratar las culturas aborígenes. Se afirma que desde hace 10 mil años, los primeros habitantes (cazadores-recolectores) a donde llegaron es a “un lugar paradisíaco donde los árboles ofrecían todo aquello que Dios había dispuesto” “Era un nuevo Edén, en nada distinto al bíblico” (p. 3). También Valdivia fue “La madre de todas las culturas americanas” y en la cuenca del Guayas “nacían los pueblos del que miles de años después sería llamado…(sic) Nuevo Mundo” (p.4). Pero, ¿no suena esto a exageración? ¿Cabe hablar, seriamente, del Edén, del paraíso terrenal bíblico y de Valdivia o la cuenca del Guayas como cunas de todas las culturas americanas, desde Alaska hasta la Patagonia?"

Entonces cuales son las verdaderas intenciones de Nebot?  Lo sabrán en el siguente post.